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El área Verbal mide el potencial lingüístico que posee el aspirante y las habilidades adquiridas para comprender conceptos y analizar situaciones específicas. En esta área encontrará cuatro tipos de preguntas: antónimos, completación de oraciones, comprensión de textos y analogías.
Antónimos: Esta parte consume la menor cantidad de tiempo. Mide la amplitud de su vocabulario. Cada ejercicio consiste en la presentación de un término para el que usted deberá escoger aquella palabra o frase con su significado opuesto.
Instrucciones: Cada una de las siguientes preguntas consta de una palabra o frase impresa en letras mayúsculas, seguida de cinco palabras designadas con las letras A, B, C, D y E. Elija la letra de la palabra o frase que indica el antónimo o significado opuesto de la palabra en letras mayúsculas; luego seleccione el encasillado correspondiente en la hoja de respuestas. Como algunas de las preguntas requieren que se distinga entre varios significados parecidos, asegúrese de que ha estudiado todas las posibilidades antes de decidir cuál es la mejor.
Completación de Oraciones: Esta parte mide la habilidad para reconocer las relaciones entre distintas partes de una oración. Requiere que conozca el significado de las palabras y su uso adecuado en el contexto de la oración.
Instrucciones: Cada una de las siguientes oraciones tiene uno o dos espacios en blanco. Cada espacio indica que se ha omitido una palabra o frase. Debajo de las oraciones hay cinco palabras o frases, señaladas con las letras A, B, C, D y E. Elija la palabra o frase que al insertarse en la oración, complete mejor su significado; luego seleccione el encasillado correspondiente en la hoja de respuestas.
Analogías: Estos reactivos miden la habilidad para ver relaciones en un par de palabras, entender las ideas que se expresan y reconocer una relación similar o paralela.
Instrucciones: En cada una de las siguientes preguntas se presenta un par de palabras relacionadas, seguidas de cinco pares de palabras designadas con las letras A, B, C, D y E. Elija la letra del par de palabras que mejor indique una relación similar a la expresada en el par original. Seleccione el encasillado correspondiente en la hoja de respuestas.
Comprensión de Texto: Esta sección pretende que el candidato demuestre su habilidad para asimilar información escrita. Este apartado contiene dos tipos de análisis: el tradicional y el crítico. En el primer tipo de análisis se presenta un pasaje seguido por preguntas basadas en su contenido. En esta sección se le preguntará sobre la idea principal, inferencias, conclusiones y vocabulario, entre otras cosas. En el segundo tipo de análisis aparecen dos pasajes, seguidos por preguntas basadas en su contenido. En este análisis el candidato deberá interpretar los textos, sintetizar, analizar y evaluar los elementos de los mismos. Las instrucciones para ambos tipos de análisis aparecen a continuación:
Instrucciones: Después de leer el pasaje, elija la mejor respuesta a cada pregunta, basándose en lo que el pasaje afirma o implica. Seleccione el encasillado correspondiente en la hoja de respuestas.
(Los pasajes para esta prueba han sido tomados de material impreso que presenta contenidos propios para el análisis o la evaluación. Las ideas que se incluyen en cada texto son responsabilidad exclusiva de su autor.)
(1)Han sido y siguen siendo muchas, las acepciones que se atribuyen al concepto de nación, aunque casi todas ellas refieren a circunstancias en las que destaca el ejercicio del poder y las distintas situaciones de cambio que un pueblo experimenta en el transcurso de su existencia, así como a determinados tipos de relaciones que tal pueblo ha sostenido y mantiene con otros pueblos. Ilustrativo resulta el período decimonónico cuando el caduco colonialismo económico,
(5) político y cultural, que por casi tres siglos estuvo apropiado de vastos territorios, inició y terminó por descomponerse casi totalmente. Esas formas coloniales ciertamente se agotaron, aunque su trasunto cultural logró sobrevivir y predisponer a las nuevas naciones que se habían formado a nuevos embates y posibilidades de otras formas de dominación.
Apareció el imperialismo como un fenómeno subsecuente de sometimiento cuyos novedosos recursos instrumentales,
(10) hay que reconocerlo, resultaron de una eficacia devastadora. Entre ellos destacan, la alternativa industrial y la penetración transcultural que apoyados en la tecnología, las finanzas y la comunicación ya no fueron controladas por un estado metropolitano, sino por otros engendros constituidos en un sistema transnacional de organizaciones económico-ideológicas, cuyo interés seguía concentrándose en el capital y su reproducción. Ese interés pugnaba ahora por imponer sus decisiones y sus concepciones, de acuerdo con los beneficios que deseaban obtener los grupos
(15) dominantes de las anteriores metrópolis, en contubernio con los grupos dominantes nativos de los pueblos vueltos a someter. En tales condiciones, las luchas por la autonomía ya no tuvieron el mismo referente de los movimientos independentistas frente al poder colonial, en la confrontación delimitada de fuerzas antagónicas. Ahora la lucha de liberación carecía de precisiones geográficas y los atacantes resultaron difusos, múltiples y sin poder ser ubicados en
(20) las coordenadas de un gobierno específico.
Por consideraciones de este tipo o semejantes, el concepto de nación se tornó más complejo y en la medida en que emergían otros nuevos procesos que transformaban la interpretación de la realidad, las dificultades teóricas se incrementaban constantemente. Entonces, el término de nación, que en otro momento pudo acotarse por formas de organización que sirvieron para darle coherencia y consistencia ideológicas, se ha visto desgastado y hasta ante el
(25) desafío de los movimientos internos de minorías que sienten la necesidad histórica de afirmar sus diferencias. Tales movimientos tienden a promover para algunos grupos la validez de sus proyectos independientes, se cultivan para permitir a determinados grupos garantizar su identidad y su autodeterminación como un derecho inalienable. Su origen se localiza cercano a la necesidad de supervivencia libérrima, que se sustenta en la amenaza que en ocasiones los planteamientos oficiales o las consignas nacionales ostentan, cuando reflejan fallas en su cobertura representativa-
(30) participativa, cuando imponen un orden sectarista o tienen como propósito manifiesto, atender prioritariamente a los intereses de las élites dominantes sean o no gobernantes, nativas o extranjeras. Ese es el caso de los movimientos feministas, de los jóvenes, de las etnias y de muchos otros grupos que se desagregan del todo social en razón de sus expectativas insatisfechas. En ellos, en los movimientos, se puede detectar casi siempre como característica distintiva, la generación de frentes de disidencia que pueden y generalmente conforman un singular (des)nivel cultural. |

Pasaje A
(1) En 1900 en París, en una conferencia del II Congreso Internacional de Matemáticas, el matemático aleman David Hilbert lanza un gran reto a la nueva generación de matemáticos de principio de siglo: 23 problemas que prácticamente cubrían el expectro de la matemática en ese tiempo. Algunos de estos problemas se mantienen a la espera de una solución. Muchos otros ya han sido resueltos, inaugurando, de paso nuevas teorías e inspirando ideas (5) que han dejado su huella en diversos campos de la ciencia. Sobre estos últimos, y dada su relación con el concepto de algoritmo, me referiré al décimo problema de Hilbert:
"Dada una ecuación diofantina* con cualquier número de incógnitas y con coeficientes enteros, diseñar un procedimiento con el cual se pueda determinar, en un número finito de operaciones, si la ecuación tiene soluciones enteras".
(10) Tal procedimiento no existe. Pero en el primer intento por resolverlo, el matemático británico Alan M. Turing preciso el concepto de algoritmo y, aunque aún no existían las computadoras, estableció las bases de lo que es la programación moderna.
Dado que se necesita un procedimiento básicamente mecánico para saber si una ecuación diofantina tiene o no solución. Turing imaginó una "máquina" idealizada que internamente podía adoptar un estado específico, dentro de (15) un conjunto finito de estados. La máquina debe contar con un espacio externo, en principio infinito, para leer datos y realizar cálculos. Para este fin pensó en una cinta con marcas. Dependiendo de la marca leída en una posición particular, el estado interno de la máquina podía cambiar, reemplazar una marca por otra, desplazando un registro hacia delante o hacia atrás, etc. Utilizando esta máquina, Turing fue capaz de codificar el problema de Hilbert de tal manera que la máquina probara y generara posibles soluciones de una ecuación diofantina. En el momento que hallara (20) la solución, se detenía. Con esto, el problema de Hilbert se pudo transformar en el problema de determinar si una máquina, con un conjunto de parámetros necesarios para definir una ecuación diofantina, se detendría en algún momento. La respuesta a este problema fue negativa, pero lo más relevante de esta historia es que en realidad la máquina que Turing imaginó no es más que la idealización de una moderna computadora.
*Una ecuación diofantina es aquella en la que un polinomio con coeficientes y exponentes enteros se iguala a cero. Por ejemplo: 5p5 + 17p23 – 10 = 0.
Pasaje B
(1) Cuando el fallo del procesador Pentium de la firma Intel era noticia en todos los periódicos, todo tipo de usuarios, desde la investigación científica hasta el sector bancario, veían amenazados sus cálculos a causa de ese fallo. Habría podido pasar más tiempo antes de que se detectase el problema sin las sospechas que un profesor de matemáticas obstinado, Thomas Nicely: el chip había cometido un error unos meses antes, durante una de sus largas series de (5) cálculos sobre la teoría de números.
Para la comunidad matemática, el descubrimiento de ese fallo por Nicely, del Lynchburg College, en Virginia, ha supuesto poner de manifiesto el interés de la teoría de números (el estudio de las propiedades sutiles de los números ordinarios) para controlar la calidad de los nuevos sistemas informáticos. Al obligar a un ordenador a efectuar regularmente operaciones sencillas con muchos números diferentes, los cálculos de la teoría de números "empujan a (10) las máquinas hasta sus límites", subraya Peter Borwein, de la universidad Simon Fraser, en Burnaby (Columbia Británica).
Muchos constructores informáticos han adoptado estos cálculos como una prueba decisiva y final de los sistemas destinados a efectuar cálculos científicos pesados. Aunque todavía no es norma habitual, Borwein y otros matemáticos creen que sería inteligente extender esta práctica a lso microordenadores.
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